Frente a un espejo te miro, te veo tan triste..., tus ojos están tan cansados de tratar de ver por mí..., tu sonrisa mal dibujada me atraviesa el alma, pero tan solo somos dos extraños en el alba..., dos extraños que intentan dibujar una canción, que intentan ser felices, que se dan la mano para soñar, y al abir las alas para volar, se dejan caer, al ver decepcionados, que ninguna alegría es lo suficientemente pequeña.... Y que los rasguños que han de ir y venir, me han partido el alma en dos..., porque ninguna tristeza es lo suficientemente pasajera..., te sigo viendo en el espejo, la relidad se ha distorsionado, las cosas de la habitación se empiezan a derretir, es el reflejo de nuestra alma que se quema en sus lágrimas que es tan caliente como el hielo y al avanzar hacia tí, tu avanzas hacia mí. Nuestras miradas se conectan y cuando trato de tomar tu mano..., cuando estoy a punto de alcanzarla..., y atravesar el vidrio que nos separa, vuelvo a caer sin mis alas, sin nuestras alas..., porque tu solo eres un reflejo, solo eres mi reflejo, el unico que me acompaña.
viernes, 6 de noviembre de 2009
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