sábado, 7 de noviembre de 2009

DENTRO DE UN LAPIZ TODO ES POSIBLE (LAS CERRADURAS )

En el límite más remoto de la existecia, mi alma persiste atada a las melancolías de una noche tenue y axfisiante, refugiado, ecarcelado en la mazmorra insuficiente de la vida, mirando desconsolado el horizonte del corazón, que no toma lo patético de esta traición, que aún así no llega a alcanzar lo ínfimo de la eternidad.
Esperando una nueva luz..., esperando aquella luz, a esa luz y guardando en su delirante mano esa inhóspita esperanza, caminando trémulo por el pasillo oscuro de la eterna soledad y sosteniendo palpitante la cerradura de la puerta límite..., apretando la lave sin número, aquella en que confié minutos atrás y de la cual cuelga ya sin fé mi vida... Y en un segundo de clandestina existencia tomo en esa mano delirante, mi destino, mi vil y cruel futuro lo contempla y decide..., sin trémulos pasos, abre ya aquella puerta, la cual defíno ahora como una más, levanto la mirada y con decisión me presto a andar por suelos desconocídos, por andares ocultos de mi mente, pero sosteniendo fuerte entre mis manos la llave.
En el límite más remoto de mi existencia..., mi memoria, persiste atada a los recuerdos de una noche diferente, atrapado en el baúl de los cómplices del pasado, mirando deslumbrado los recovecos de mi corazón, que no deja lo fugaz del día, que no suelta la existencia de lo vivido.
Surgiendo de aquellos trémulos pasos y manos delirantes ha pasado de ser aquella timida puerta a mi más creciente realidad, sosteniendo impetuosamente entre mis manos la llave y en el límite más remoto de mi existencia aún existe, aunque en numerosas noches acongojadas y delirantes mis ojos busquen otra salida.
A esta eterna soledad caminando apresurado por los pasillos sin destino y examinando, interpretando los postigos de la eternidad, sumido en la esperánza de aquella llave guardada con ese recelo interminable del alma humana..., aún guardo el temor a más llaves.
El desconsuelo de no tenerlas, lo desconocído de las carraduras, lo eterno de las puertas... Aquellas que inesperadamente crecen sin parar en mi camino y que llenandolo van de soledad... Aquel paso que daré y que dí antes sin temer ¿será ahora una puerta más?, ¿una llave más?, ¿que ignorado destino sostiene nuevamente mi vida?. Esta vez evoco forasteramente a la clandestina existenciainterior, convirtiendo mi trémulo caminar en constante y difinitivo, abriendo otra vez el andar hacia ajenos camínos y haciendo que el cielo axfisiante de la existencia sea forzosamente mi reiterádo destino.
Sonriendo en una lágrima de incertidumbre vuelvo la mirada hacia mi destino, mi vil y cruel futuro, que una vez más es contemplado. No más puertas, no más pasos, no más pasillos oscuros, no más noches axfisiantes, porque hoy he visto que aquella puerta la llave perdió... No más llaves... No más cerraduras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario